Dios mío,
Tu eres mi Padre,
se que me amas infinitamente,
por eso confío en Ti,
y me abandono en Ti.
No tengo miedo,
porque Tu siempre estás conmigo.
Gracias, Padre mío, por todo.
Quiero amarte con todo mi corazón,
con toda mi mente
y con todo mi ser.
Amén