Querido Jesús,
ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que vaya,
inunda mi alma con tu Espíritu y tu Vida.
Penetra y posee todo mi ser, tan completamente que mi vida
no sea más que un brillante reflejo tuyo.
Brilla a través de mí, y hazte tan presente en mí,
que cada alma con la que entre en contacto experimente
tu presencia en mi alma.
(…)
Amén.